Amodo de agradecimiento escribí esta carta para los compañeros de mi papá. Hoy , a 2 meses, algunos más han sido detenidos y encarcelados . Siguen estando desde sus prisiones . Fines de Abril de 2009
A quienes han hecho posible vivir con grandeza y dignidad la persecución y la cárcel.
A los compañeros de mi papá, de la gloriosa promoción 82
Queridos amigos
Para agradecerles a todos y a cada uno cuanto son, cuanto pesan en el corazón de mi familia, me faltaría el tiempo de mi vida. Son tantas las cosas vividas en estos casi 2 años de prisión (faltan 15 días para que se cumplan) que… al cerrar los ojos solo puedo decir:
¡GRACIAS!
Respirar profundamente y mirar al cielo donde esta Dios nuestro Padre, pedirle que los bendiga y cuide y que no aparte su mirada de ustedes.
Casi 2 años y nunca me faltaron. Estuvieron siempre. Desde aquella llamada telefónica que les hice para contarles que mi papá había sido detenido y estaba preso, a mil km de mi mamá, de mis hermanos y sus nietas y yo sola en Buenos Aires, sin saber que hacer. …
ESTUVIERON SIEMPRE
Siempre es igual a escuchar los mil y un llamados telefónicos pidiendo auxilio, consejos, consultando pasos a seguir, haciendo preguntas.
Siempre es ir al penal a visitarnos (porque yo también estaba presa junto a mi padre).
Siempre es arriesgarse a estar en una lista de visitas con la posibilidad de ser el próximo en ser detenido por solo ir…. ser amigo y compañero, hombre y militar.
Siempre es estar de pie ante el varón indefenso, maltratado, quebrado, triste….que no podía ocultar su dolor y su pena. Encontrase preso injustamente…no es fácil de digerir.
Siempre es salir corriendo detrás de cada ocurrencia de esta hija que nada importa más que ver a su padre bien y libre.
Siempre es ocuparse día y noche de la salud de papá. Salud mas que venida a menos. Deteriorada y débil. Presa también de la burocracia institucional, de la incompetencia medica, de la venganza encarnada, del no te metas…total “es un represor” que solo tiene derecho a morir podrido en una cárcel.
Siempre se siempre. Cuando mi hermano menor se enfermo. Que angustia
Siempre es siempre. Cuando mamá se descompuso y en menos de 24 horas se armó un equipo de auxilio que ni la mejor compañía de salud creo que tiene. Nunca hubiera podido pasar ese momento terrible sin ustedes. Pasó el momento y siguieron estando. Siempre. La operación. Los viajes. Las visitas. El nexo de comunicación con mi papá. Tenerlo informado y al tanto.
Siempre es una torta que llega al penal el día del cumple del papá.
Siempre es un pasaje en avión, en micro, un remis, un café, unos mates y unos dulces.
Siempre es un par de audífonos, un colchón nuevo, un paquete de dulces.
Siempre es un apunte, un documento, un libro, un diario. Es trabajar en la defensa del amigo, del compañero del camarada.
Siempre es una buena noticia llevada a diario para confortar al prisionero.
Siempre es dejar trabajo, casa, familia para estar con el Negro o hacer cosas por el Negro.
Y hoy también están y se que seguirán estando porque es en ustedes una forma de vida.
No se puede improvisar un alma así.
Siempre es todo el tiempo de mi vida para agradecerles, estar con ustedes y seguir….molestándolos.
Pensando en mi Señor que es también el de ustedes me vienen al corazón sus palabras
“Vengan benditos de mi Padre porque cuando tuve hambre me diste de comer. Sed me diste de beber, estaba enfermo y me visitaste, preso y me fuiste a ver.
Cuando Señor te dimos de comer, de beber, te visitamos y fuimos a ver.
Cada vez que lo hiciste con uno de estos pequeños a mi me lo hiciste” ( MT. 25)
Pido a mi Señor, mi Esposo que los bendiga y les conceda la gracia de esta promesa. Estar a su lado como lo están de mi papá (y por cierto de mi).
Claudia Susana Páez
Hija de mi papá, hoy prisionero político